
Es obvio que la prehistoria de canarias tiene suficientes elementos como para servir de fuente de inspiración a obras de diverso tipo, desde obras literarias a cuentos, cómics u otras producciones artísticas.
Nuestro espacio (Canarias), nuestra cultura (La canaria), nuestra historia (La historia de Canarias) y sobretodo nuestra pre-historia (La prehistoria de Canarias) tienen un exotismo lo suficientemente atractivo para captar la atención de todas esas personas que nos visitan, incluso para los propios canarios, que desconocemos nuestra propia pre-historia a veces, por razones difíciles de comprender: ésta fue enterrada tras la guerra de libertad/cononización y sólo algunas investigaciones recientes empiezan a alumbrar partes de nuestra cultura prehistórica reciente, que por pertenecer a una cultura oriental pre-axial, se muestra complicada de entender a nuestros ojos occidentalizados, lo cual no deja de ser una gran paradoja generadora de conflicto en la que nos encontramos los canarios.
Como obra literaria “Tanausú”, tiene la gran virtud de “pretender” ser un documento “literario” de uno de los episodios más dramáticos e históricamente importantes para la historia Palmera. Se trata de la batalla entre el reino de Aceró , guiado por Tanausú y las tropas castellanas guiadas por Fernández de Lugo en el año 1492.
En ese sentido la obra del Dr. Harald Braem es recomendable. Modela personajes como “Bencomo”, “Mazo” , “Atogmatoma” , “Ica” o “Tamogante” con la suficiente delicadeza para conmover a cualquiera persona enamorada de nuestra prehistoria como es mi caso. Es una novela conmovedora y entretenida.
Braem se esmera en narrar dando detalles de nuestra prehistoria, lo cual hace la obra didáctica: se mencionan los “rituales propiciatorios” orientados a la invocación de la naturaleza, algunas costumbres y gastronomía canaria prehistóricas, hábitos de conducta en las relaciones sentimentales, toma de decisiones políticas dentro de la tribu y “muerte ritual” por hambre (Bacaguaré). También parece bien documento en relación a las costumbres castellanas de la época, narrando con precisión estrategias militares, armas, conductas y narrando con precisión personajes militares y religiosos como el misionero “Ángel” o el padre “Domingo” incluida una descripción bastante detallada y desagradable de sistema de torturas en tiempos de la Inquisición llamada el zapato español.
En este sentido, si esta obra no tuviese más aspiración que la de servir de ficción y entretenimiento al mismo tiempo que ilustrar y transmitir parte del conocimiento científico de nuestra prehistoria, estaría de acuerdo con ella. Pero tengo la sospecha que no es ésta la intención del autor: existen un porte de intencionalidad científica en la narración que me hace sospechar de sus intenciones literarias. Precisamente es ésto, y debo reconocerlo, lo que me molesta.
Es evidente que en Canarias necesitamos de estos dos tipos de obras: necesitamos obras literarias que sean capaces de hacer volar nuestra imaginación y entretenernos basando su contenido en las viejas leyendas y ritos guanches, sin lugar a dudas una fuente magistral para la producción artística, y por otro lado necesitamos resultados de investigaciones que aporten datos significativos a nuestra prehistoria y nos ayude a entender el pasado, el presente y el futuro de nuestra cultura. Son empresas diferentes que deben convivir en armonía, pero cada cual en su lugar sin prestarse a confusión. Ahora bien, ¿Son positivas para nuestra cultura canaria estas obras que con vocación didáctica se adentran en la ficción con apariencia científica?
Yo personalmente miro con cierto recelo este tipo de obras ya que pueden confundir fácilmente a todas esas personas que no conocen la prehistoria de Canarias. Por eso creo que es importante promover el conocimiento científico, y el conocimiento literario, dejando claro de qué tipo de conocimiento se trata en cada caso. En este sentido, me gustaría comentar cuatro cosas que he visto en la obra que me han parecido “falsas” desde una perspectiva científica.
Etimología: Tanausú y los guanches
La obra mezcla y confunde nombres de personajes, denominaciones de rango y territoriales de diversas islas y figuras sociales que conocemos en diversas islas como Harimaguada (Princesas en Gran Canaria), Bencomo (Mencey de Tenerife), Atogmatoma (Líder Palmero), etc…. En ese sentido mezcla elementos para crear una narración coherente, pero falsea la historia y elementos que pertenecen a espacios y posiblemente tiempos diferentes.
Gazmira: A Gazmira se la retrata como una especie de Harimaguada viciada por la cultura occidental a manos de Fernandez de Lugo, es sabido que Gazmira, más que una viciada, fue una “ilustrada” que aprovechó su conocimiento de la cultura occidental para “denunciar” ante los Reyes Católicos el trato vegatorio que estaban recibiendo los awara (palmeros) de manos del “Adelantado” Fernández de Lugo tras acabada la guerra.
Sacrificios: En esta novela se idealiza a mi modo de ver mucho los rituales en general, desde las vayas mágicas que toma Tanausú para “hablar” con el Idafe, hasta los ritos “propiciatorios” orientados hacia los “dioses” de la naturaleza dadores de cosechas. Hasta donde yo sé, los canarios prehispánicos no usaban ningún tipo de sacrificio animal, ni rituales envueltos en sangre, como sí se han realizado en otras etnias indo-americanas. Los rituales propiciatorios de los canarios se realizaban con leche, manteca y posiblemente agua (Si conoces algún texto científico al respecto házmelo saber).
Aversión al extranjero: Quizás lo más sencillo sea imaginar que un pueblo milenario asentado en un territorio aislado como fueron las islas, sintiera aversión por personas extranjeras con clara intención colonizadora. Pero esto estaría por demostrar, y es sólo una pequeña observación personal, habría que demostrar que en la cosmovisión canaria prehistórica existía este imaginario negativo hacia el extranjero, de hecho, y es sólo una hipótesis, dudo que así sea, veo más loable que los canarios antiguos tuviesen contacto con otros pueblos a través del mar y existiese una cultura institucionalizada de negociación hacia el exterior, más si como defienden algunos científicos, el origen de los primeros asentamientos en las islas fue hecho por mar. Sin lugar a dudas nuestra prehistoria, es un espacio abiertos a la investigación científica y a la creación de ficción apasionantes donde aún quedan muchas cosas por descubrir y narrar.
Al margen de estas observaciones, la obra de Braem dará un rato de entretenimiento a todas aquellas personas apasionadas por el misterio encubierto de la prehistoria de nuestra tierra.
Tanausú, Rey de los Guanches de Harald Braem está editado por la Editorial Zech, 1992. Posiblemente puedas conseguirlo en la librería Lemus o librerías del Cabildo de Tenerife o Gran Canaria, aunque yo lo he podido leer gracias en la biblioteca de San Andrés y Sauces.